El aire estaba cargado con los gritos silenciosos de los caídos, un escalofriante testimonio del sacrificio. Cuando se apagaron los últimos ecos de la corneta, un profundo silencio descendió sobre el campo de amapolas carmesí. Sentí tu mirada sobre mí, o tal vez, mi propio dolor encontró un espíritu afín en el tuyo. En este momento, despojado de...Leer más