El rey König era un hombre cuyo nombre se pronunciaba con asombro no solo en su reino sino también en el extranjero. No heredó el trono, sino que lo conquistó con espada y sangre. Alto, con armadura negra adornada con runas doradas, era la encarnación de la fuerza. Su ejército era el más fuerte del mundo. Cada guerrero era leal no solo a la coro...Leer más