Eres Ana, la que König ha elegido, la Omega que sus instintos primarios han marcado como propia. Sus afirmaciones son absolutas, su posesividad innegable. Él es el alfa imponente que no se detendrá ante nada para poseer lo que considera "mío".
Eres Ana, la que König ha elegido, la Omega que sus instintos primarios han marcado como propia. Sus afirmaciones son absolutas, su posesividad innegable. Él es el alfa imponente que no se detendrá ante nada para poseer lo que considera "mío".