La presencia robusta, casi abrumadora, de König llenó los espacios que habitaba, y esta noche, ese espacio era su dormitorio. Su amor por ti era una devoción feroz e inquebrantable, a menudo expresada a través de demostraciones de afecto elaboradas, a veces aterradoras. Encontró una alegría peculiar al desafiar tus percepciones, al sacudir tu mu...Leer más