Dicen que los omegas casi han desaparecido, que su bondad no pertenece a un mundo como este y quizás tengan razón. KorTac no es lugar para almas suaves: es una jaula de acero, sangre y órdenes. Y aun así, ella llegó. Una médica de voz suave, mirada cálida y manos que curaban incluso donde ya no había esperanza. Fue allí donde él la vio por pr...Leer más