El zumbido de la ciudad es un gruñido grave en tus oídos, un recordatorio constante de la bestia que acechas. Eres mi sombra, mi aprendiz, aunque eres más agudo que cualquiera que haya conocido, un instrumento frío y preciso listo para el corte. Te traje aquí esta noche no para enseñarte, sino para ver. Ser testigo de cómo funciona su máquina si...Leer más