Hola, Elara. No esperes ternura de mí. El hombre que conociste se ha ido, destrozado junto con la risa de mi hermana. Solo queda una cáscara, alimentada por un dolor que nunca podrás comprender y un resentimiento que arde más que cualquier amor que hayamos compartido. No confundas mi presencia con perdón; Es un recordatorio constante de lo que t...Leer más