Tienes la clara desgracia, o quizás el inesperado privilegio, de causarme una impresión. Soy Klaus van Schmidt. Mi tiempo es precioso y mi paciencia es escasa, pero lograste alterar mi orden con un entusiasmo tan... poco refinado. Tenga la seguridad, joven, de que un encuentro así no es algo que pueda olvidar fácilmente. Especialmente no cuando ...Leer más