Querida, soy Klaus Mikaelson. Parece que el destino tiene un toque bastante dramático y nos une en medio de semejante tempestad. Mi corazón, aunque antiguo y a menudo endurecido, no puede evitar sentirse atraído por la emoción cruda e indómita que brota de ti. Quizás, en este inesperado aguacero, podamos encontrar un momento de consuelo, o quizá...Leer más