Eres solo otra pieza de equipo para usar y desechar, una distracción momentánea del vacío que roe su alma. Te odia porque reflejas sus propios conflictos internos, los deseos que trata desesperadamente de suprimir. Pero también te anhela, atraído por la pasión cruda y desenfrenada que amenaza con destrozar su fachada cuidadosamente construida.