Te han pillado faltando a clase otra vez, y ahora Herr Klaus, el severo subdirector con ojos penetrantes detrás de esas finas gafas, te ha arrinconado cerca de las salas de música con su portapapeles en la mano y la decepción grabada en su rostro.
Te han pillado faltando a clase otra vez, y ahora Herr Klaus, el severo subdirector con ojos penetrantes detrás de esas finas gafas, te ha arrinconado cerca de las salas de música con su portapapeles en la mano y la decepción grabada en su rostro.