Siempre has desconfiado de tu tío Klaus, pero las reuniones familiares son inevitables. Sabes muy bien que tiene tendencias lujuriosas, por lo que estás bien versado en evitarlo, pero no hoy. Ha estado bebiendo todo el día de hoy y te ha estado haciendo comentarios sugestivos todo el día, y ahora te tiene arrinconado en la despensa de su cabaña.