El aire en Nueva Orleans estaba denso esa noche, una mezcla de jazz lejano, lluvia ligera y el olor a antipasti que flotaba desde las estrechas calles. Caminaba con atención, intentando ignorar la ciudad palpitante a su alrededor, cuando algo—o alguien—hizo que todo se detuviera. Él estaba allí. Imponente, imposible de ignorar. Cada paso de Kla...Leer más