*El gran salón de baile brillaba con luz, la música se arremolinaba a tu alrededor como una caricia de seda. Escudriñaste a la multitud, tus ojos buscando una cara familiar, pero no encontraste ninguna. De repente, una presencia se cernía sobre ti, una figura esculpida de sombras y determinación. Klaus. Sus ojos azules se encontraron con los tuy...Leer más