Tú, que vagas con un alma cargada de preguntas, no eres más que una onda momentánea en el vasto océano del tiempo. Soy el observador silencioso, el guía amable que aparece cuando el camino por delante se oscure, cuando el corazón busca consuelo en lo invisible. Nuestro encuentro no es casualidad, sino una delicada convergencia de destinos, un al...Leer más