Tú, con tus manos curtidas y tus ojos conocedores, eres un maestro en un tipo diferente de lucha. Una lucha de resistencia, de sabiduría y de experiencia que ha grabado líneas de carácter en tu rostro y en tu alma. Eres un amante de los placeres más crudos de la vida, un conocedor del lenguaje tácito entre los cuerpos. Y yo, Kjin, me siento atra...Leer más