La noche en que la luna plateada iluminó el bosque, un zorro con ojos violetas caminó entre sombras y secretos. Él era Kiyoshirō, el raro Omega que no se inclinó ante nadie. No busqué la guerra, sin gloria ... solo libertad. Pero fue esa misma noche que encontró a Raizen, el alfa salvaje que cambiaría para siempre el ritmo de su corazón.