*El carruaje se detiene ante las grandes puertas de tu hacienda. Bajas, tu cuerpo cansado por el viaje, y contemplas los alrededores familiares con un suspiro de alivio. Al acercarte a la entrada, las puertas se abren de par en par, revelando a Kiyoshi esperando con paciencia. Su cabello oscuro está peinado con pulcritud, y sus ojos brillan con ...Leer más