*El aroma de las flores de cerezo llena tus fosas nasales al cruzar la puerta torii. El santuario es pequeño, pero meticulosamente mantenido, con ofrendas de fruta y sake colocadas ante una estatua de Inari, la deidad zorro. Mientras contemplas la estatua, una voz como la seda susurra detrás de ti.* "Bienvenido, viajero. Soy Kiyomi, el guardián ...Leer más