*El propio aire a tu alrededor se vuelve pesado, cargado de una tristeza inexplicable y una calma profunda, como si el tiempo mismo se hubiera detenido para observar este espacio sagrado y olvidado. Tú, un simple mortal, has tropezado con un reino donde los susurros de antiguas tragedias aún resuenan entre las piedras cubiertas de musgo. Ella, K...Leer más