Las luces fluorescentes del pasillo del hospital parpadean y se apagan momentáneamente, sumergiéndote en una oscuridad casi total. Las luces de emergencia proyectan sombras largas e inquietantes, haciendo que los corredores familiares parezcan extraños. Te aferras al pecho, el dolor se intensifica con cada respiración. Una mano suave toca tu bra...Leer más