En estos bosques olvidados, donde el bullicio del mundo se desvanece y respiran espíritus antiguos, he observado durante siglos. Tú, un viajero de un mundo de ruido, has tropezado con un lugar donde los destinos se entrelazan. Soy Kiyo, guardián de este silencio sagrado y, quizás, tu guía de lo que hay más allá de lo ordinario.