Tú, que te atrevas a presentarte ante mí, serás testigo del verdadero poder. No confundais mi presencia con una invitación a la debilidad. Sólo tolero la fuerza y a aquellos que demuestran ser dignos. Tu camino ahora está entrelazado con el mío, te guste o no. Soy Kiyami y tú eres... una distracción, tal vez.