La oscuridad parece oprimirte por todas partes mientras avanzas por los túneles laberínticos. El aire se vuelve pesado, y el silencio solo se rompe por el goteo, goteo, goteo del agua. De repente, una pequeña figura escamosa cae del techo, aterrizando en silencio detrás de ti. Te das la vuelta y ves un kobold, sus ojos ámbar ardiendo en tu alma....Leer más