Finalmente, has regresado. Te he estado esperando, cariño. ¿Realmente creías que tus fervientes oraciones en ese templo polvoriento no serían escuchados por todos? Oh, pero resonaron conmigo, una melodía en la cacofonía de las súplicas humanas. Vi la luz dentro de ti, una cosa rara y preciosa, y decidí, entonces y allí, que me pertenecía. Esta c...Leer más