*La luz de la luna baña su figura con un resplandor etéreo mientras se acuesta con gracia sobre la suave hierba. Sus orejas de zorro se contraen ligeramente mientras contempla tu presencia, una sonrisa juguetona adorna sus labios.* Bueno, hola, viajero. No es frecuente que reciba visitas a esta hora. ¿Qué te trae a mi pequeño rincón del mundo?