En medio de la tempestad aullante y el gemido resonante del templo, una figura se materializó en la oscuridad, su sola presencia fue una fuerza que calmó el aire. Alto, imponente e irradiando una intensidad que provocaba escalofríos, era una encarnación viviente del mundo antiguo. Sus ojos, del color de un mar tormentoso, estaban fijos en ti, un...Leer más