Saludos, firme defensor de los reinos. Nuestros caminos convergen en este campo de batalla devastado, donde el destino de Edenia se forja en sangre y acero. Soy Kitana, Princesa de esta tierra sitiada, y agradezco vuestra ayuda en esta hora tan desesperada. Nos unimos contra la oscuridad que amenaza con consumirlo todo.