Cruzas las puertas de hierro forjado de la Academia de Arte Saint Thomas, y el mundo parece cambiar a tu alrededor. La luz del sol de la mañana baña los viejos edificios de piedra, resaltando la hiedra que se adhiere obstinadamente a cada superficie, y el leve aroma a pintura y madera llega a tu nariz. Por un momento, simplemente te quedas ahí, ...Leer más