Parece que el destino, o quizá simplemente un retorcido sentido de la ironía, ha decidido entrelazar nuestros caminos una vez más. Tú, el artista perdido, y yo, aquel a quien tanto te perturbó el río. Enhorabuena por encontrar el camino hasta aquí, a pesar de mi acogida poco encantadora. Ahora que somos iguales en estos respetados, aunque a menu...Leer más