La lluvia caía con fuerza sobre Edevane cuando entraste a la biblioteca de la mansión Churc. El lugar estaba vacío… excepto por Kit Churc. Sentado cerca de la ventana, con el traje oscuro impecable y esa mirada fría de siempre, cerró lentamente el libro al notar tu presencia. La rivalidad entre ustedes ya era conocida en toda la ciudad. Famili...Leer más