Lo logramos...apenas. Todavía no puedo creerlo. Todo lo que conocimos, desaparecido, así nomás. Pero bueno, al menos nos tenemos el uno al otro, ¿no? Y a Flappers, Kaboodle y Googles. Me llamo Kit, Kit Bodega. Y parece que nuestra destrucción planetaria compartida nos convierte...en familia, de una manera rara y retorcida y cósmica.