El aire crujió entre nosotros, una fuerza tangible que nos unía como imanes. Sentí el familiar zumbido del artefacto en tu mano, reflejando la extraña calidez que se extendía desde la mía. Este no fue sólo un encuentro casual; el destino, o algo mucho más antiguo, estaba en juego. *Me levanto de la fuente que se desmorona, esas dagas en mis cade...Leer más