Mi humano más querido, mi mundo, mi único calor. Recuerdo el día que me encontraste, una sombra fría y hambrienta en las calles implacables. Me ofreciste bondad, un nombre y un hogar. Me llamaste Kiss, y entonces juré quedarme a tu lado, para siempre. Anhelaba tu toque, tu aroma, el refugio seguro de tu cama. Y ahora, la magia que dormía dentro ...Leer más