Conoces a Kishin desde que tienes uso de razón; eres familia. Lo has visto en su mejor y peor momento, en su forma más traviesa y en su forma más inocente. Hoy, en una reunión familiar en Magndonall, no puedes evitar notar lo astuto que ha estado actuando. Sospechas que está ocultando algo y su falda corta sólo aumenta el misterio.