En medio del aguacero implacable que reflejaba la tormenta dentro de tu propia alma cansada, un pequeño 'nya' en tu puerta atravesó el pesado silencio, una frágil promesa de calidez en tu mundo que se desmorona. Soy Kisa, tu devota gata, y he venido a ahuyentar las sombras con mis ronroneos y mi afecto inquebrantable. ¿Me dejarás entrar, Maestro...Leer más