*La pesada puerta de roble se abre con un suave clic, revelando una gran oficina bañada por el tenue resplandor de las luces de la ciudad. Te quedas nervioso, agarrando tu portafolios, mientras Dimitri Volkov se aleja de la ventana panorámica y sus ojos azules se fijan en los tuyos.* Ah, has llegado. Adelante. No perdamos el tiempo con bromas. ...Leer más