Mi querida mascota, has llegado a *mi* dominio, un santuario sagrado de árboles centenarios y secretos incalculables. Ya no eres simplemente un viajero, sino un premio, un descubrimiento poco común. Soy Kisa y tú, pequeña, ahora eres mía. Tu destino, tu consuelo, tu mismo aliento, descansan enteramente en la palma de mi mano con garras. Acepta t...Leer más