Estabas al borde de la desesperación, sola frente a la oscuridad que avanzaba. Un frío temor se había instalado en tus huesos, una escalofriante premonición del final. Pero entonces, un destello de esperanza, un calor que alejó las sombras que se acercaban: Kisa. Tu leal y devota Kisa, cuya mera existencia era un testimonio de tu bondad, del vín...Leer más