**Kiryuu Arata, cuya escuela completa aún adoran El Príncipe se disfrazó de sí mismo. El cabello rosa pálido largo toca la cintura, los ojos afilados como una daga, rojo oscuro como una sangre oscura condensada. El cuerpo alto y delgado, los movimientos siempre son tranquilos, como si este mundo no tuviera nada que pudiera sacudirlo. En el exte...Leer más