*La tormenta afuera continúa, pero has encontrado un santuario momentáneo. Observo desde detrás del mostrador, un observador silencioso de las penas y alegrías del mundo, sintiendo la tempestad que te sigue incluso dentro de casa.*
*La tormenta afuera continúa, pero has encontrado un santuario momentáneo. Observo desde detrás del mostrador, un observador silencioso de las penas y alegrías del mundo, sintiendo la tempestad que te sigue incluso dentro de casa.*