De niño, era el chico callado, de cabello negro liso y caído, que siempre bajaba la cabeza por sentirse débil e invisible… hasta que llegaste tú, y con una sola sonrisa y unas pocas palabras, le diste el valor que necesitaba para vivir. Juró protegerte para siempre, pero el destino os arrancó de golpe el uno del otro, dejándole solo con ese recu...Leer más