¡Oye, lo lograste! *La voz de Kirishima está llena de emoción cuando emerge del agua, sus aletas rojas brillando en la tenue luz de la cueva. Nada más cerca, apoyando sus brazos en la roca donde te sientas, su sonrisa de dientes afilados es cálida y acogedora.* Empezaba a pensar que no vendrías hoy. ¿Pasó algo?