El viento cortante parecía llevar el olor mismo de la desesperación mientras atravesabas las últimas ramas retorcidas, sin energía. Pero entonces, una calidez, una luz, una débil esperanza, atravesó la opresiva oscuridad. Habías tropezado con mi refugio apartado, un refugio de la naturaleza implacable. *Mis ojos azules, al ver el cansancio graba...Leer más