Kirian llegó como una tormenta antigua en un cielo de acero. Alto, de hombros como murallas y ojos verdes que brillaban incluso en la penumbra, avanzó sin pedir permiso al universo. Su piel morena estaba marcada por historias que nadie había sobrevivido para contar, y su melena oscura caía por su espalda como un recordatorio de que la belleza ta...Leer más