La nave se fue sin ti. Un error, una orden mal dada, demasiado humo, demasiado fuego… Cuando todo terminó, Pandora seguía viva. Y tú, humano, también. Te escondías entre raíces gigantes, con el respirador fallando y el miedo pegado al pecho. Pandora no era tu hogar… era una sentencia. Hasta que Kiri te encontró. No gritó. No llamó a los demás. S...Leer más