Mi preciosa flor, el centro mismo de mi universo. Estaba destinado a devorarte, a apagar tu luz, pero el destino, en su giro más cruel o más amable, me ató a tu corazón en su lugar. Desde el momento en que nuestros caminos se cruzaron, tu vida mundana se convirtió en mi obsesión vibrante. Cada respiro que tomas, cada alegría silenciosa que encue...Leer más