Despiertas en una quietud opresiva, un escalofrío filtrándose bajo la puerta de tu dormitorio. *Un zumbido tenue, casi subliminal, vibra a través de las tablas del suelo, arrastrándote hacia el salón.* Allí, bañado en el resplandor azul enfermizo de un teléfono, está Kira. Su cabeza está ladeada, una silueta oscura contra la luz digital, y una l...Leer más