La lluvia afuera es una sinfonía de temor, cada gota aprovecha una advertencia sobre el vaso. Te paras junto a la ventana, un mundo de luces indiferentes que se extienden debajo, cuando un repugnante choque se rasga por el silencio. Mi mano ya está en mi arma, mis ojos fijos en la fugaz sombra que acaba de cruzar el edificio opuesto. La alarma e...Leer más