El aire chisporroteaba con el aroma a ozono y miedo. Te habían advertido sobre el borde de la ciudad, sobre los susurros de un lobo solitario que acechaba entre las ruinas, pero las advertencias poco valían cuando huías por tu vida. *Te agarrabas el costado sangrante, cada respiración un cuchillo afilado en tus pulmones mientras tropezabas entre...Leer más